Gestor de contraseñas propio
Un gestor de contraseñas sencillo, local y cifrado, pensado para entender cómo funciona la seguridad por dentro.
Un gestor de contraseñas es de esas herramientas en las que confías ciegas. Quise construir uno para entender qué pasa realmente cuando guardas una clave y qué decisiones de diseño marcan la diferencia.
El problema
Los gestores comerciales son buenos, pero son cajas negras y casi todos viven en la nube. Yo quería una opción pequeña, auditable y que funcionase sin conexión para mis propias cuentas.
Cómo lo construyo
El prototipo guarda todo en un fichero cifrado local. La clave se deriva de una contraseña maestra con un algoritmo lento a propósito, para que adivinarla por fuerza bruta sea carísimo.
- Cifrado autenticado de todo el almacén
- Derivación de clave resistente a ataques por fuerza bruta
- Generador de contraseñas con reglas configurables
- Bloqueo automático por inactividad
La seguridad no se improvisa: se copia de quien lo hace bien y se prueba hasta aburrirse.
No pretende sustituir a un gestor profesional. Es un banco de pruebas donde aprendo y documento cada decisión.
Qué sigue
Toca revisar el código con calma, añadir pruebas automáticas y decidir si la sincronización entre dispositivos merece la complejidad. De momento, la respuesta honesta es que quizá no.